$1.00

Categorías: ,

Descripción

A las 5:20 de la mañana del primero de julio de 1981, el cabo losé Manuel Bolaños Quesada, un muchacho de 23 años, se acercó a la celda de seguridad de la Primera Comisaría donde se encontraba recluida Viviana Gallardo Camacho, junto con otras dos mujeres, todas acusadas de “terrorismo” La celda donde estaban era pequeña y fría. El centinela había cambiado de guardia a las 4:30 de la madrugada y su sustituto había pedido a Bolaños que lo relevara mientras hacía una diligencia. Era la hora del desayuno y Gallardo y sus compañeras recibían una ración de pan y café. Al retirarse la mujer policía que servía el café, Bolaños le preguntó si aquella muchacha era Viviana Gallardo. Al responder que sí, Bolaños la empujó hacia un lado, asomó su ametralladora M-76 por las rejas, abrió fuego en contra de Gallardo y la acribilló. Al rebotar, algunas balas hirieron a las otras dos muchachas amigas de Gallardo, que gritaban, y el cimbronazo de los proyectiles y quejidos inundó la Primera Comisaria. Impávido, Bolaños bajó el arma, dio media vuelta, atravesó el edificio y salió al patio. Allí le dio la ametralladora a un compañero, dijo que “lo hecho, hecho estaba” y se entregó.

Acerca del autor

David Díaz Arias, Costarricense (1977). Es Ph.D. en Historia por Indiana University y profesor catedrático e investigador en la Escuela de Historia, el Centro de Investigaciones Históricas de América Central (CIHAC) y el Posgrado Centroamericano en Historia de la Universidad de Costa Rica. En la actualidad es Director del CIHAC. Ha ganado el premio Luis Ferrero Acosta a la Investigación Cultural (2015) y el premio Cleto González Víquez de la Academia de Geografía e Historia de Costa Rica.

Colección Avances de Investigación CIHAC

Centro de Investigaciones Históricas de América Central
Universidad de Costa Rica