Mascaradas
Tradición de Costa Rica

El 31 de Octubre de 1996, el comité Cultural Aqueserrí organizó un pasacalles en Aserrí con el objetivo de darle un sentido más autóctono a la festividad de Halloween.

Un año después, motivado por esa inicitiava, el gobierno firmó un decreto para instaurar el Día de la Mascarada Tradicional Costarricense; que se celebra el 31 deOctubre de cada año.

Grandes entusiastas en esta celebración y defensores de las tradiciones costarriceneses como el señor Oscar Guevara, que incluso tiene fundado la mascarada del asilo de la vejez. El año 2003, la celebración de la mascarada en cartago fue dedicada a sU persona. En Aserrí la dedicación recayó en el artesano Rafael Angel Corrales y al polvorista José Fabio Ortega, todas estas celebraciones son organizadas por el Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes.

Los payasos y las mascaradas son una antigua costumbre muy arraigada dentro del pueblo costarricense. Es común ver durante las actividades de las Fiestas Patronales (en honor al Santo patrono de cada pueblo), ver corriendo a una gran cantidad de chiquillos por las calles detrás dejos payasos. Generalmente los payasos bailan alegremente con la música de la banda.
La Giganta, el Diablo, la Muerte, el Policía, la Calavera, son algunos de los principales payasos.

La giganta, el diablo, el cadejos, la segua, pericos, loras y hasta lapas, son parte de las máscaras que fabricaron los estudiantes del Liceo de San Carlos, para rescatar las tradiciones.

Las mascaradas tuvieron su nacimiento en Cartago, luego la tradición se extendió a Barva de Heredia y Escazú.

Las más grandes son de fibra de vidrio y las pequeñas son de papel y barro.

La Mascarada
Rubén Darío

El desfile empieza, y la muchedumbre se amontona para ver pasar la extraña compañía. En todas partes el pueblo ama ciertas representaciones de lo grotesco, fantásticas, cómicas, ridículas o macabras: animales, monstruos, o tipos humanos contrahechos o parodiados. Nuestro pueblo tiene sus figuras predilectas, en las cuales hay reminiscencias o similitudes con otras de distintas civilizaciones y lejanos países. Ved ese horrible enmascarado, semi-diablo y semi-gnomo, que a su paso por las calles persigue a los niños amenazándolos con su fusta. Hace recordar al histrión de la fiesta pagana que iba dando golpes con una vejiga inflada o a aquel que llevaba la correa de pile de macho cabrío y ante quien las mujeres que querían ser fecundadas, para recibir el golpe, presentaban el vientre.

¿El Toro Guaco no es el Minotauro?

Creta tenía este monstruo, como Nemea su león, Erimanto su jabalí, Lerna su hidra, de la cual se derivan, según el gran Hugo, la Gárgola de Rouen, la Gra-ouilli de Metz, la Chairsalleé de Troyes, la Drée de Montlheri y la Tarasca de Tarascón.

La india emplumada, con las piernas desnudas, es el eterno recuerdo de nuestros tiempos primitivos. Va en la volanta, acompañada de una parodia de caballero, por el espíritu de burla y antipatía que existe en las clases humildes para con la aristocracia. A vece se miran algunos disfraces que recuerdan la farsa italiana.

¿La Giganta y el hombre con los zancos, tendrán origen en los gigantes antiguos? En Mama Giganta del Ecuador.

Estudio curioso sería el de las farsas americanas: principalmente los títeres, las mascaradas, y los bailes indígenas. En estas procesiones de las fiestas, se advierte el espíritu satírico popular.

La charanga va tocando sones acompasados; al son baila el que va disfrazado de señorita y el gentleman de las barbas rojas.

La gritería de los muchachos sigue a la alegre procesión, y por las ventanas y balcones se asoman a ver pasar a los farsantes, las lindas damas.

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