Por Jhon Sánchez

Nueva York – Pressenza New York

Conversación con Patricia Smith

El libro “The Year of the Needy Girls” de Patricia Smith es el tipo de libro que me gustaría darle a mi amiga Jennifer. Llevo tres o cuatro años siendo amigo de Jennifer. En general, soy el único hombre en sus fiestas para lesbianas. Ahora que lo pienso, también sería un gran regalo para mi amiga Elvira, una profesora mexicana que siempre está preparando clases e intentando repartirse entre sus estudiantes, su esposo y sus hijos. En fin, fue un regalo perfecto para mí mismo, especialmente durante el Pride Month en Nueva York. Para hablar un poco más acerca de esta novela, organicé esta entrevista con Patricia. Quizás ustedes, mis lectores, compartirán este libro con más personas para celebrar el orgullo.

Patricia, felicitaciones por tu nueva novela.

No suelo comenzar con esta pregunta, pero me gustaría que me contaras por qué le dedicaste tu libro a todos tus estudiantes.

Bueno, como el libro se trata acerca de la enseñanza, pensé que esa dedicatoria era la apropiada. ¡También porque he aprendido un montón de mis estudiantes a través de los años! Durante 11 años he enseñado Literatura Estadounidense, y mis estudiantes siempre me han apoyado y me han animado a escribir. Pensé que era adecuado dedicarles este primer libro a todos ellos.

Cuéntanos, ¿en qué contexto surgió esta novela?

Yo he escrito siempre, desde que tengo memoria (más que nada no-ficción). Muchos ensayos y textos de tipo memorias. Pero en los 90, cuando era profesora de quinto y sexto grado en Cambridge, un niño de 10 años llamado Jeffrey Curley fue asesinado por su vecino, después de haberlo abusado sexualmente. Por supuesto, fue un crimen horrible. Todos mis alumnos estaban perturbados, muchos conocían a Jeffrey y jugaban al béisbol con él, y estaban aterrorizados de que les pasara algo parecido a ellos. Por otro lado, muchas personas de la comunidad LGBTQ estábamos nerviosos por la posibilidad de que hubiera alguna repercusión anti-gay, debido al tipo de crimen. Pero los padres de Jeffrey tomaron la buena decisión de decir que la homosexualidad no tenía nada que ver con este atroz crimen. Aun así, el temor no desapareció. Además, creo que en esa época yo sentía mucho miedo y nerviosismo por ser una profesora gay.

Siempre cuento la historia de los primeros días del Gay Pride, cuando los profesores nos poníamos bolsas de papel en la cabeza para que no nos reconocieran. Temíamos perder nuestros empleos. Creo que tenía esas emociones dentro de mí, y eventualmente hallé una forma de contar una historia que pudiera explorar esas emociones.

En varias partes de la novela haces reflexiones interesantes acerca de tu carrera como profesora, como, por ejemplo:

“Cuando estabas aprendiendo a ser profesora, tomando clases de método, yendo a charlas acerca de los alumnos especiales o de las dificultades de los niños prodigio, nadie nunca habló de lo más difícil de todo: que ibas a amar a tus alumnos, que quizás los ibas a amar de manera inapropiada o que ibas a quererlos para ti misma, que ibas a tener que aprender a no molestarte con los padres”. ¿Descubriste estos pensamientos en el proceso de escritura o estaban ahí desde antes?

Esa es una excelente pregunta. Creo que muchos de estos pensamientos se volvieron conscientes cuando estaba escribiendo la novela. En algún momento del largo proceso de escritura de la novela, la enseñanza se volvió un tema principal. Al principio tenía la intención de escribir una novela acerca de la homofobia, y de cómo puede perjudicar a una familia o a un pueblo pequeño. La enseñanza se volvió el centro de la novela durante los últimos borradores.

La cultura de Brasil tiene un papel importante en la novela. ¿Cómo fue que estuviste en contacto con la comunidad brasilera?

En realidad, no fue así. La mayor parte del contenido del libro proviene de mi investigación. Sabía un poco acerca de los inmigrantes portugueses que viven en Provincetown, pero realmente era muy poco.

Durante tu presentación en Bluestockings nos contaste que eliminaste a uno de los personajes de tu novela. ¿Nos puedes contar más acerca de eso? ¿Cómo reconstruiste la historia sin ese personaje? ¿Vas a usar este personaje en otra historia?

Había un personaje llamada Maureen, era otra profesora. Ella era la profesora nueva y Deirdre estaba enamorada de ella. Yo pensaba que hacer que Deirdre se sintiera atraída por otra profesora iba a aumentar su sentimiento de culpa por lo que pasó con Anna y resaltaría cómo estaba ausente para SJ. Pero mi editor sugirió que la presencia de Maureen desviaba la atención del conflicto central, Deirdre y Anna (y creo que tenía razón). No creo que use ese personaje en otra historia. Eliminarla de la historia requirió bastante trabajo porque aparecía en toda la novela.

Tu novela tiene muchos niveles. Para mí, se trataba acerca de los límites y también acerca de los prejuicios personales y sociales. ¿Qué piensas de eso?

Me alegra que lo pienses así. Definitivamente esperaba que surgieran esos temas. Yo crecí en MA, y he vivido una gran parte de mi adultez en Cambridge, una ciudad famosa por ser liberal. Pero al mismo tiempo estaba consciente de que mucha gente mostraba una especie de fachada, una actitud liberal en público, pero que en el fondo tenían muchos perjuicios. Sabes, cuando no eres una persona tradicional te das cuenta de que la cultura dominante es excluyente. Por ejemplo, que la cultura dominante sigue defendiendo a la heterosexualidad como norma. Esto está implícito en muchas de las tradiciones que nos gustan, y cuando aceptamos estas tradiciones sin pensarlo dos veces, las personas que se sienten ajenas a ellas se sienten excluidas, sienten que no pertenecen al grupo. Las cosas están cambiando, por cierto, pero, en mi experiencia, muchas personas hablan como si fueran inclusivas hasta el momento en que se involucran personalmente. Así que me interesó explorar esa idea en el libro.

Al final del libro, le das las gracias a unos detectives que te permitieron comprender la jerga legal, y a un alguacil que te permitió entrar a una cárcel provincial. Como abogado, me pareció que lograste de muy buena manera describir esos aspectos de la ley. ¿Puedes contarnos cómo fue realizar esa investigación?

¡Fue muy divertido! ¡Me encantaría ser perito forense en mi otra vida! Me encantan las series de televisión de policías. La Ley y el Orden, CSI, etc., así que me encantó poder hablar con un detective de la policía para inventar cómo Mickey iba a ser capturado. Como nunca había estado en una cárcel, quería imaginar cómo sería para Deirdre estar un par de días en la cárcel. Dónde iba a estar encarcelada y qué ropa iba a usar (por ejemplo, ¿iba a usar ropa de calle o le iban a dar un mameluco?). Tengo una buena amiga que era abogado querellante y que ahora es juez, y me dejó estar presente en un juicio para escuchar los procesamientos. Yo sólo los había visto por televisión, y necesitaba ver esos momentos insignificantes que te permiten describir una escena de manera verosímil.

A mi parecer la historia ocurre en dos ejes: uno es el año escolar, y el otro la tragedia de Leo Rivera. ¿Cuáles son las funciones de estos eventos en la historia? ¿Los tenías planeados desde el principio o se fueron dando en el proceso?

No sé si entiendo exactamente la pregunta. Estructuré el libro alrededor del inicio del año escolar, porque como profesora es mi momento favorito del año, y para mí es el verdadero comienzo del año. Quería que la desaparición de Leo Rivera ocurriera justo antes del comienzo del año escolar, y que cuando la vida de Deirdre comenzara a desmoronarse estuvieran en otoño, porque era su época favorita del año.

La historia también se trata acerca de las relaciones. Uno de mis momentos favoritos de la novela es este: “Lo que volvió loca a SJ fue la habilidad de Deirdre de ignorar lo que estaba justo enfrente a ella, de buscar una especie de aprobación de personas que ni siquiera conocía y que no deberían haberle importado el lugar de ponerle atención al amor que sí tenía. “Bien”, le dijo a Deirdre. “Te amo”. Y, de algún modo, eso me convierte en nada más que carne molida”. Claro que, en ese punto de la historia, ya sabemos que Deirdre tiene una visión distinta del amor. ¿El problema con el amor es que cada uno ama de manera distinta, que expresamos el amor de distintas maneras?

Es posible. Creo que uno de los mayores problemas en las relaciones es nuestra incapacidad de comunicarnos completamente. Eso hubiera ayudado a Deirdre y a SJ, pero, en realidad, creo que mientras estuvieron juntas se hacían bien la una a la otra, pero que ya era el momento de separarse y tomar caminos distintos.

Sin duda, uno empatiza con Deirdre y con SJ, y les desea lo mejor. Queremos que el ambiente político sea más abierto para todos; queremos ser menos prejuiciosos y más tolerantes. ¿Podríamos lograr el mismo objetivo si contáramos la historia desde el punto de vista del antihéroe, digamos, de Frances Worthington?

Mmm… no lo creo, pero es una pregunta interesante. ¡Le daré unas vueltas!

Para terminar, la próxima vez que vengas a Nueva York me gustaría invitarte a cenar a la casa de mi amiga. Cocina maravilloso y las chicas son geniales. Oye, antes de que respondas… Jenny, ¿puedo llevar a alguien muy especial a tu casa, la próxima vez?

Para mayor información sobre la autora, por favor, visite:

patricia-smith.com

http://wtvr.com/2017/01/12/the-year-of-the-needy-girls/

http://www.virginiavoice.org/programcategory/the-writers-voice/

“Holy War: Ramadan and race riots in Senegal,” por Patricia Smith. (Special Mention for the Pushcart Prize)

http://broadstreetonline.org/2017/03/from-our-archives-holy-war-ramadan-and-race-riots-in-senegal-by-patricia-smith/

http://broadstreetonline.org/2017/01/truth-teller-spotlight-patricia-smith/

https://kris-spisak.com/editing-interview-patricia-a-smith/

http://www.tristatehomepage.com/news/lifestyles/kaylie-jones-and-patty-smith/730090909?utm_medium=social&utm_source=facebook_WEHT_Local_Lifestyles

Traducido del inglés por Emilio Stanton para Pressenza

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