15 de setiembre

En Octubre de 1821 se reunió en Cartago una Junta de Delegados con representantes de las principa­les poblaciones, (Cartago, San José, Heredia y Alajuela) presidida por el Gobernador Interino de Costa Ri­ca, don Juan Manuel de Cañas. Dicha Junta fue de poca duración, porque se disolvió al renunciar el Gobernador. Seguidamente se nombró una segunda Junta para que se hiciera cargo del Gobierno. Esta Junta redactó el llama do “PACTO SOCIAL FUNDAMENTAL INTERINO DE COSTA RICA”, que fue aprobado el Primero de Diciembre de 1821.

El Pacto de Concordia, que así se llamó también, em­pieza con una bella y vigorosa declaración de Indepen­dencia:

“Costa Rica está en absoluta libertad y posesión exclusiva de sus derechos para constituirse en una nue­va forma de gobierno”.

“La Provincia reconoce y respeta la libertad civil, la propiedad y demás derechos naturales y legítimos de toda persona y de cualquier pueblo o nación”.

Establecía como gobierno en la Provincia, una Jun­ta Superior, formada por siete miembros propietarios y cuatro suplentes, debiendo residir dicha Junta tres me ses en cada una de las principales poblaciones, (Car­tago, San José, Heredia y Alajuela).

Que sería dependiente o confederada de aquel Esta­do o Provincia a que le conveniere adherirse, pero ba­jo el preciso sistema de absoluta independencia del Go bierno de España y de cualquier otro que no fuera ame­ricano.

Entre tanto, el 18 de Marzo de 1822, se declaraba como Emperador de México, el General Agustín Iturbide, haciéndose llamar Agustín I, quien ofreció ayuda e invitación a Guatemala y a las demás provincias centroamericanas para que se anexaran a su Imperio. Esto dio origen a dos tendencias políticas en Centro América: una de ideas monárquicas que apoyaban el Imperio y la otra de ideas republicanas, que optaban por un gobierno absoluto y republicano.

En Costa Rica, fueron notorias estas dos corrien­tes; Heredia y Cartago, que eran imperialistas, mani­festaron su deseo de adherirse al Imperio de Iturbide. La otra,formada por San José y Alajuela, de ideas re­publicanas, quena un gobierno republicano. Las dos primeras poblaciones tuvieron como jefe del movimiento imperialista, a don José Santos Lombardo; las otras dos tuvieron al Bachiller don José Francisco Osejo.

La Junta Superior Gubernativa se hizo cargo del Es tado del 1° de Enero de 1822 al 1« de Enero de 1823, go bierno que fue de intranquilidad y sosobra, especialmen te en los últimos meses del año.

Pese a las actividades imperialistas y su propaganda en favor del imperialismo, se nombró la nueva Junta que gobernaría durante el año 1823, quedando nombrado como presidente, don José Santos Lombardo, hombre de carác­ter débil a quien, tanto republicanos como imperialis­tas, creían dominarle fácilmente. De este modo lograron los imperialistas unirse al Imperio Iturbide. La efer­vescencia política llegó a su climax y en febrero de 1823, el pueblo de San José proclamó la República y en Cartago, el Bachiller Osejo con los liberales, procla­maron la unión a Colombia.

La segunda Junta, no pudiendo resolver tan difícil situación, acordó convocar a un Congreso Provincial formado por veinticuatro diputados, que se instaló en Cartago el 3 de Marzo de 1823. La Junta pidió al Congreso que nombrara un nuevo gobierno para que se hiciera cargo de los asuntos de la Provincia, ya que muchos miem­bros de la Junta se habían retirado. El Congreso nom­bró una diputación permanente compuesta de tres miem­bros propietarios y dos suplentes, a lo que se llamó triunvirato, que quiere decir junta de tres. Como pro­pietarios actuaron don José Rafael Francisco Osejo, don Manuel María de Peralta y don Hermenegildo Bonilla. Como suplentes, don Alejandro García Escalante y don Juan José Bonilla. Con este nuevo gobierno quedó reformado el Pacto de Concordia.

Como a los imperialistas no satisfizo el triunvirato, con don Joaquín de Oreamuno, enemigo de los republicanos, decidieron tomar el cuartel de Cartago el 29 de Marzo de 1823. Los republicanos de San José y Alajuela, al darse cuenta de los sucesos en Cartago, optaron por restablecer el orden y sostener la República. Las tro­pas republicanas al mando de don Gregorio José Ramírez, marcharon hacia Cartago y el 5 de Abril de 1823, se en­contraron imperialistas y republicanos en el Alto de Ochomogo, donde trabaron un combate que fue de poca du­ración, con la victoria para los republicanos. El General Ramírez continuó con sus tropas hasta Cartago, donde fueron dominados los imperialistas y hechos prisio­neros los cabecillas del movimiento. Como consecuencia de esta primera guerra civil, la capital de Costa Rica fue trasladada a San José, en abril de 1823, haciéndo­se cargo del gobierno don Gregorio José Ramírez, por solo ocho días. El gobierno de Ramírez fue de dictadura, que en esos momentos, dadas las circunstancias, se ha­cía necesario. Mientras los costarricenses derramaban su sangre luchando entre hermanos por el Imperio de Iturbide, éste ya había desaparecido en México.

VITERRO FLORES BERMÚDEZ

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